postheadericon David Galván excelso toreo saliendo a hombros junto a Padilla y El Fandi en San Fernando

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José Salguero Duarte (San Fernando, 16 de julio 2014)

Con alrededor de tres cuartos de público en los tendidos, en tarde muy calurosa y con algo de viento que molestó levemente en algunas fases del festejo. Se celebró la corrida de toros de la ganadería de Julio de la Puerta y Castro, justos de presentación y de juego siéndole pedido el indulto con mucha fuerza al tercero de la tarde lidiado por Galván. El quinto se partió una mano teniendo que ser apuntillado en la plaza. Juan José Padilla cortó 2 y 1 orejas, David Fandila ‘El Fandi’ cortó 2 orejas en cada uno de sus astados y David Galván le cortó los máximos trofeos a las reses que le tocaron en suerte, siendo el máximo triunfador de la tarde tanto artísticamente como en la consecución de trofeos.

El banderillero de la cuadrilla de Galván, Álvaro Núñez, se desmonteró en el sexto de la tarde, siendo aplaudido también Rafael Limón con los garapullos. ‘El Fandí’ sufrió un pitonazo en una de sus rodillas continuando la lídia y Galván al realizar la suerte suprema del sexto de la tarde se tiró por derecho para matar a la res dejándose morir jugándose una cornada, siendo socorrido por todas las cuadrillas. Afortunadamente fue un topetazo temiéndose algo peor inicialmente.

El coso necesitó un remojón en la segunda parte del festejo para haberse evitado tanto polverío. Y a un vendedor ambulante otro aunque fuera de agua salada en sus pies, al apestar más que las zahúrdas, ¡qué fetidez echaban!, cuando se sentó detrás mía con ese tufillo de tan repugnante cante junto a la gran ‘caló’ que ‘jasia’.

Ah, se me olvidaba, Juan José Padilla a la muerte del tercer toro se fue al burladero donde estaba Galván resfrescándose antes de recoger los trofeos conquistados, y lo felicitó por la faena realizada. Gesto que le honra al maestro Padilla. 

David Galván.- Ruego me disculpen los maestros Padilla y Fandila si me salto el orden de antigüedad de los tres espadas actuantes, porque he querido hacer mi crónica, una vez regresado a mi choza de mi localidad de residencia (Algeciras), acorde a los trofeos conseguidos esta tarde en el coso de la Isla. Por ello,debo comenzar y comienzo con el más joven de la terna. El que a su primero marcado con el número 9. Nada más desplegar el capote desparramó a la verónica su esencia y empaque torero, siendo jaleado con profundidad y tronío. En el caballo lo cuidaron. Y en banderillas cumplió la cuadrilla. La faena de muleta se la brindó al respetable en el centro del anillo. Y la comenzó con mucha torería cargando la suerte en cada muletazo componiendo la figura. Realizando en su conjunto una faena excelsa y sublime al alcance de muy pocos, porque este chico no tiene dimensión y cada día torea mejor tanto con la derecha como por naturales, manoletinas, pases de pecho, desplantes levantando al público de los tendidos. Posteriormente se pegó un arrimón siéndole gritado desde los tendidos “¡Torero! ¡Torero! ¡Torero!”. Y en verdad la Isla de San Fernando tiene ya a un joven torero desde las zapatillas a su castañeta, que pasará a los anales de la historia de la tauromaquia local y en el transcurrir de los años de otras. Por ello, cuando se dispuso a finiquitar al toro le pedían que no lo matara, pero el presidente se resistió conceder el indulto mandándole un recado al espada. Tras finiquitar Galván a la res le concedieron las dos orejas y el rabo con mucha fuerza, siendo paseadas en la triunfal vuelta que dio al ruedo. Siendo pitado posteriormente el presidente por no conceder el indulto.

Con el que cerró plaza marcado con el número 58, lo lanceó con mucha majestuosidad formando con el capote otro jaleo importante, llegando los olés hasta la estatua del maestro Camarón y a la Venta de Vargas cimbreando los cuadros de los artistas colgados en sus paredes por el embrujo torero percibido. El toro fue mal picado, probándolo Galván en un quite por chicuelitas y revolera. En banderilla lidió muy bien Miguel Ángel Sánchez, desmonterándose Álvaro Núñez por sus dos grandes pares colocados, siendo aplaudido también Rafael Limón. La faena de muleta tras brindarla, la comenzó con unos doblones con mucho regusto para ya en el tercio comenzar a desparramar el tarro de sus esencias, marcando la figura sonando el pasodoble Puerta Grande, augurando la gran sinfonía torera que realizara al son de los compases de los maestros músicos llegando las corcheas y el toreo de Galván a los tendidos clamorosamente. El diestro exprimió al toro hasta dejarlo exhausto en el arrimón que se pegó no cabiendo entre el toro y él ni un papel de fumar. Cuando ejecutó la suerte suprema entró por derecho a matarlo dejándose morir él siendo empitonado muy feamente cayendo al albero a merced del toro, siendo socorrido por las cuadrillas. Se repuso y al doblar las manos la res le fueron concedidas las dos orejas y el rabo. ¡Fueron tantos los chiquillos!, que le acompañaron en la vuelta al ruedo a Galván que realizó, hasta el punto de que, tiró las orejas para atrás para que las cogieran el que tuviera mayor suerte, similarmente cuando arroja una recién casada su ramo de flores.

David Fandila ‘El Fandi’, a su primero lidiado en segundo lugar marcado con el número 23, lo recibió con una larga cambiada para enjaretarle posteriormente varios lances, rematando de rodillas sin que se empleara el toro debidamente. Lo puso al caballo por chicuelitas al paso y le recetaron un puyazo. En banderillas formó un lío gordo dejándolo llegar, recibiendo una gran ovación. La faena de muleta se la brindó al respetable y la comenzó pegado a las tablas de rodillas. Ya en el tercio le instrumentó una larga faena de su cosecha particular, finalizando con desplantes y abaniqueo recibiendo una gran ovación del público y las dos orejas del usía tras finiquitar a la res.

A su segundo bis lidiado en quinto lugar lo recibió con dos largas cambiadas lanceándolo posteriormente rematando con media. En el caballo le pegaron un puyazo. El granadino lo probó en un quite cambiando el tercio. En banderillas colocó tres buenos pares siendo muy aplaudido. La faena de muleta fue más de lo mismo que suele realizar con mucha vergüenza y honradez, a pesar de que el toro no era claro como el agua transparente, recibiendo un pitonazo en una de sus rodillas doliéndose pero continuando la lidia. Se enrabietó sacando su raza y le arrancó buenos muletazos por ambos pitones, desplantes. Estoconazo en el rincón del maestro Ordóñez. Dos orejas.

Juan José Padilla.-Tanto a su primero como a su segundo estuvo en la línea habitual del ‘Ciclón de Jerez’, tanto con el capote, las banderillas y la muleta. Con el que abrió plaza lo toreó muy variado con el capote. Y en banderillas arrancó los aplausos del respetable. La faena de muleta se la brindó al respetable y en el primer muletazo se le coló por el derecho. Toreándolo posteriormente por ambos pitones, yendo la faena de menos a más finalizando con desplantes cortándole las orejas.

Al cuarto de la tarde lo lanceó rematando con media. En el caballo le enseñaron la puya y la cuadrilla cumplió el trámite en banderillas. La faena de muleta se la brindó al doctor y gran aficionado Rafael Comino, comenzándola dándole aire a media altura al toro. Estuvo muy en su línea con sus clásicos muletazos naturales, circulares y desplantes ante una gran polvareda que provocaba la res al arrancarse en la muleta. Oreja.

 

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