postheadericon La otra Crónica: Una Oreja para David Galván

María Zaldumbide. Fuente: www.opinionytoros.com

Sebastián Peñaherrera: Palmas y saludo desde el tercio.

Juan Francisco Hinojosa: Palmas y saludo desde el tercio, aplausos y saludo desde el tercio.

Antonio Nazaré: Leve petición de oreja, vuelta al ruedo y, dos orejas.

David Galván: Aplausos y saludo desde el tercio, una oreja.

La segunda y última de la edición 2014 de la feria ambateña, fue una corrida marcada por la nula calidad del ganado y el afán y voluntad de triunfo de todos los alternantes. Apenas si se llegó a la mitad del aforo. David Galván mostró un coraje y pundonor toreros dignos de ser mencionados.

David Galván mostró un pundonor y valor toreros pocas veces vistos. Su coraje, su valentía, su afición desmedida, quedaron evidenciados en una tarde marcada, para él, por los malos ratos, las volteretas y los porrazos.

El primero de su lote fue “Injuriado” de “Vistahermosa” de 440 kilos, un negro rápido de pies y poco fijo de inicio.

Amoldó los muchos pies del toro con su capote, pero; no logró evitar que saliera suelto. Poco se vio en varas, apenas podríamos decir que cumplió. Al toro le costaba tragar cada muletazo, medía, miraba mucho, cortaba el viaje; un bicho al que Galván exprimió cada muletazo a fuerza de tesón y voluntad. En un extraño, lo prendió y le propinó una violenta voltereta que congeló al público en sus asientos. Se levantó casi sin mirarse y volvió a la cara del toro, logró dos muletazos más y lo volvió a prender, esta vez con mucha más furia, destrozándole completamente la taleguilla. Asustó y mucho ver como el toro, tropezaba con la cabeza de Galván, al ser sacado por los toreros y subalternos empeñados en alejar al bicho, de David.

Puesto que en Ambato no se otorgó pase a callejón a Opinión y Toros, desde el graderío nos fue difícil ver si llevaba o no cornada, creemos que sí. ¡Caramba, es que con mansos peligrosos como este, los percances duelen doblemente!. Con la taleguilla en trozos y evidentemente mareado tomó el estoque y tras dos pinchazos, cobró un estocadón hasta los gavilanes que, desgraciadamente no basto. Cayó el primer aviso y tras descabello, logró dar muerte al primero de su lote. El público agradeció la valentía, el pundonor torero, el coraje y la voluntad de triunfo del joven matador con un fortísimo aplauso y el grito de “torero-torero”. Pasó a la enfermería y debemos reconocer que nos temimos que no pudiera salir para el séptimo de la tarde; sin embargo lo hizo.

La tarde, la feria y la presencia de Galván en la plaza ambateña, se llamó “Semillero”, de “Vistahermosa” y con 445 kilos. Apareció cubriendo su destrozada taleguilla con un pantalón adaptado con cintas bajo las rodillas y en su cintura. Poco se vio en el capote, no se prestaba el animal para cadencias. En varas, tras tres viajes siempre hacia el caballo que guardaba puerta; quedó casi sin puya. La Autoridad cambia el tercio y, justamente en ese momento el picador nacional Braulio Almeida le da la única vara que podía denominarse así, ¿no escucharía el aviso de cambio?, luego, tras despedirse de la Autoridad con el castoreño en la mano, cortó camino y sin dar la vuelta al ruedo, dio la media vuelta y se marchó, sin más.

¡Sorprendente actitud en un varilarguero de la trayectoria de Braulio!. “El Bille” y Juan José San Martín pusieron muy buenos pares de banderillas. ¡Antes de comenzar la faena de muleta, la Banda se despide de la afición! Por lo que, en este último toro, a música fueron las palmas del público.

Este toro, a más de manso fue un toro malo, con malas ideas. Embistió siempre al paso, mirando constantemente al torero, tragándose los muletazos con la mirada puesta en las pantorrillas de Galván y con esas nulas capacidades, no podía esperarse una faena, era imposible. Lo que si llegó fue una espeluznante voltereta, lo levantó por los aires dando con su cuerpo contra la arena con fuerza, vuelve a la cara del toro pero; si en el inicio de la faena era poco lo que se podía exprimir de este manso peligroso, a estas alturas; solo le quedaba pasaportarlo. Lo logró tras un pinchazo, esto no evitó que el público pidiera la oreja, con fuerza creciente ante lo que el Palco, concedió la del público.

Emociona ver la capacidad de sobreponerse de un muchacho tan joven, su torería y su valor que, podríamos denominar como “titánico”. Es un torero de apariencia frágil pero, con un alma, un corazón y una afición ilimitados, inmensos Nos encantaría volver a verlo pero, con toros; no con los dos bichejos que le tocaron en suerte en Ambato

 

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar